
De suave satén y cálido terciopelo es su cuerpo,
tersa y blanca seda es su faz, sus castaños ojos
destellan cual luceros;
De dorado satén su piel, de negro terciopelo su cabello,
añoro su embriagante aroma a mujer desnuda,
a húmedo romero, una tenue lavanda y fruta roja profunda.
Bañamos nuestros desnudos cuerpos en el mar, bajo la
mirada de un estrellado cielo, dejándonos impregnados
de un extraño olor a yodo y sal, perturbandonos los
sentimientos.
Esencias que despiertan en mí, los más íntimos deseos,
el rozar mi piel con su piel, y de sus ya lejanos besos;
Un ligero cosquilleo recorre mi abdomen, que arde
por dentro, su recuerdo me llega a nublar el pensamiento.
@rnestopa





